¿Quién lo entiende?
Después de leer este tipo de noticias, sólo intento recordar y agradecer la fortuna de haber tenido una niñez feliz, en la que un poema como el que transcribo a continuación, me llenaba de fé en el futuro...
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Por la mar van tres navíos,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Por el aire van tres mirlos,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
De la mano van tres niños,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
No estoy segura de que la trancripción sea exacta y tampoco logro recordar el nombre del autor (me viene a la memoria el nombre de Rafael Alberti, pero no estoy segura. Si alguien lo sabe, agradezco el dato)...
¡¡¡Ayyyyy!!! ¡¡¿Por qué?!!
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Por la mar van tres navíos,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Por el aire van tres mirlos,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
De la mano van tres niños,
uno blanco, uno negro, uno amarillo.
No estoy segura de que la trancripción sea exacta y tampoco logro recordar el nombre del autor (me viene a la memoria el nombre de Rafael Alberti, pero no estoy segura. Si alguien lo sabe, agradezco el dato)...
¡¡¡Ayyyyy!!! ¡¡¿Por qué?!!
Y que le siga alcanzando el optimismo, que como verá, las cosas no han cambiado tanto.*
¡Feliz día! Para mí y para todas esas mujeres que trabajan, siempre... porque el trabajo hecho con amor, no es menos trabajo, ¡che!
...