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dosdedos

El año empieza en mi pueblo

Por el desmonte de la selva de Yungas, Greenpeace carga contra la azucarera Ledesma

La preservación de la selva de Yungas, ubicada en el noroeste de nuestro país, se convirtió en una de las principales batallas del grupo ecologista Greenpeace, en este caso enfrentando a la empresa Ledesma. Los ecologistas acusan a la papelera-azucarera por el desmonte de la región que, según dicen, cuenta con valores de biodiversidad sólo comparables a los de la selva misionera.
Desde su página web, los activistas presentan un informe con fotos satelitales, en el que se observan claramente los avances de la empresa sobre la selva desde 1984 hasta la fecha. Según los miembros de la Fundación Pro Yungas, de los 2,1 millones de hectáreas originales de esta eco-región, un millón y medio ya fueron transformadas en plantaciones agrícolas, y unas 15 mil hectáreas se convirtieron en plantaciones de soja.


Es lamentable. Ledesma, mi pueblo, es uno de los mejores recuerdos de mi infancia. Mi papá fue jefe de Higiene y Seguridad Industrial de la fábrica de papel y el monte Calilegua (donde se encuentra el Parque Nacional), un sitio habitual de paseo para familia y amigos. Y en esas épocas, la empresa era la que mantenía en pie todo un pueblo (hospital, escuela, club y demás). Me asombra lo que se dice y sin embargo no me sorprende.

Y lo que realmente me parece lamentable es el nivel de comentarios en el post original.

vía el Weblog de Clarín.

3 comentarios

Juan -

Lo cierto es que mejor sería no tener que deforestar para plantar más caña para papel, además de la que ya se planta para azucar y alcohol. También, cualquier monocultivo degrada los suelos, y estas explotaciones gigatescas cada año necesitan más suelo para mantener la misma produccion.

dosdedos -

Lo cierto es que el papel producido con caña de azúcar es una de las mejores formas de combatir la deforestación, por tratarse de un cultivo de alto rendimiento, del que además se sacan azúcar y alcohol, que se renueva todos los años y que tiene un impacto relativamente bajo sobre los suelos. Además se utiliza casi por completo, incluido el bagazo que es desecho. Lo cierto es que prefiero el papel hecho a partir de la caña (que además está riquísima).

Juan -

Lo bueno de los comentarios del post es que no usaron papel. Ojala no tengamos nunca que dejar de usarlo por falta de árboles, sino por concienciación.